“Amigo piensa ya en la tierra patria si tu destino es que te salves y llegues bien a tu edificada morada” (Odisea X 472-473)
Y al despertarse agradeció a Hermes todo lo que hizo por él. Se retiró la arena de la barba y en cuclillas se calzó las desgastadas sandalias. Nadó hacia la nave y allí solo con la presencia de un famélico Euriloco mas rapsoda que remero decidió surcar el embravecido ponto lleno de peces, a barlovento y sin rumbo fijo. Llegó la hora de partir lejos de Ea.
Y al despertarse agradeció a Hermes todo lo que hizo por él. Se retiró la arena de la barba y en cuclillas se calzó las desgastadas sandalias. Nadó hacia la nave y allí solo con la presencia de un famélico Euriloco mas rapsoda que remero decidió surcar el embravecido ponto lleno de peces, a barlovento y sin rumbo fijo. Llegó la hora de partir lejos de Ea.

