Llega el momento de decir adiós, de forma rotunda y también definitiva. Lo que empezó siendo una pequeña broma edificada desde el tedio pasó a convertirse en un pequeño ejercicio literario que a modo de pretexto, pretendía apaliar el aburrimiento y la rutina.
Desde el infortunio, la experiencia literaria se convierte en una sana escapatoria, en una puerta abierta a otros mundos que lejos de ser vividos en directo permiten ser sentidos tan intensamente como si fuesen experimentados en prim [...]
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Desde el infortunio, la experiencia literaria se convierte en una sana escapatoria, en una puerta abierta a otros mundos que lejos de ser vividos en directo permiten ser sentidos tan intensamente como si fuesen experimentados en prim [...]
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A Don Augusto Monterroso
Y cuando una vez mas, agrio, resacoso y somnoliento miró hacia su izquierda, comprobó que aún estaba allí.
Y cuando una vez mas, agrio, resacoso y somnoliento miró hacia su izquierda, comprobó que aún estaba allí.
Sus carnes magras vibraban al igual que el escape, apuraba el pitillo y miraba al fondo de la calle sobre la Guzzi esperando a que el Flaco apareciera volviendo la esquina de Rione Malvacaro con Santo Antonio. La forma de correr le distinguía de los demás, desplazándose zigzaguéante, cortando el aire con las puntas de los pies hacia el interior, tambaleándose levemente, con firmeza, portando el duro balón de cuero marrón bajo el brazo.
Jugaban a las afueras, se retaban con asiduidad las t [...]
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Jugaban a las afueras, se retaban con asiduidad las t [...]
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